La triste realidad de la lectura en Puebla

No se puede afirmar que la falta de lectura en amplios sectores sociales sea una de las principales causas de muchos males nacionales, se pretende concientizar sobre el tema para que nosotros pongamos de nuestra parte para mejorar la situación.

Estudio de muestra

La encuesta se realizó a un grupo de 810 poblanos de 15 años en adelante durante el fin de semana del 7 y 9 de septiembre. El margen de error para este tamaño de muestra es de 3.5 por ciento. La momia fue domiciliaria, probabilística, aleatoria y conglomerada.

Se limitó la tendencia a mentir sobre los hábitos de lectura presentando el estudio a los informantes como una encuesta sobre "patrones de actividad en el tiempo libre". Se preguntó por el tiempo de lectura dos veces, en varios puntos del cuestionario, porque somos conscientes de la reticencia a contestar de verdad. En comparación con la primera respuesta, el tiempo medio dedicado a la lectura se redujo en la segunda, mientras que aumentó el número de los que declaran no leer en absoluto. Esto sucede a medida que los informantes ganan confianza para revelar sus verdaderas intenciones.

Se cruzaron algunos indicadores que describen los hábitos de lectura con diferentes indicadores socioeconómicos, políticos y contextuales de los informantes, y se busca pruebas que indiquen relaciones causales entre ellos.

Lectura de libros

En cuanto a la lectura de libros, se preguntó a los poblanos cómo se evalúan a sí mismos: 14.7 por ciento dice que lee mucho, 45.8 por ciento dice que lee poco y 39.5 por ciento dice que no lee. Se descubrió que una parte de las personas que se creen poco lectoras en realidad no leen libros y, en cambio, recurren a otras fuentes como periódicos, revistas, Internet o documentos de trabajo, según otras indicaciones de la encuesta.

La media de tiempo que los poblanos dedican a la lectura de todo tipo de fuentes es de 55 minutos al día, con más de 41 minutos dedicados a la lectura de un libro. Estos 41 minutos son más cortos que los 52 minutos declarados originalmente, lo que indica que el entrevistado es más sincero a medida que avanza la conversación.